domingo, 1 de diciembre de 2024

Escucha

 


VIII

Escucho los dientes de la lluvia,

y a un hormiguero regurgitar sus huevos.

Escucho a la lluvia

acomodar los muertos

el cartón, el nylon mal digerido.


Un hormiguero

obstinado

multiplica nubes y alvéolos de tierra

debajo de mi piel 

entre unos huesos y otros.


XXIII

Cuando vuelva a casa

será hacia mí

y de noche.

Cuando vuelva a casa

será de noche,

tendré por luna

la arena encendida

el silencio de la arena.

Y su salitre

una sed de luz rasgada.


XXIX

El mundo es un animal caído.

Sobre el arco de su carroña,

veo, dibujo armonías.


A la luz de sus huesos

me abandono.


La muerte vendrá

intempérica, me beberá el agua.


Natalia Geringer, Intempérica.


Video: Anabela Abram

sábado, 16 de noviembre de 2024

¿Qué tiempo?


No sé en qué tiempo, cuándo fue que empezó envolverme en la pregunta... cuándo fue que empezó. ¿En qué tiempo? Vuelvo a esa pregunta porque así es como me entiendo. En la pregunta, siendo solo la pregunta misma, para adentro. Un adentro que me permite también anticiparme lo que puede ser un estallido, como el big bang dentro mío. No me importa el prejuicio, porque adentro es un constante descubrir y abrir. Me vuelvo a preguntar, ¿cuándo? ¿realmente cuándo? Pensándome en el cuerpo como si algo hubiese quedado suspendido, tan suspendido como lo están mi cuerpo y mi plexo. Intuyo que esto tiene que ver con la sincronicidad. Mientras yo estoy acá, otras cosas están conectadas conmigo. Pero, ¿qué tiempo? Esto que veo hoy, ¿es una suspensión de lo que realmente pasa?


Texto: Agustina Biscayart Abram

En la imagen, la autora del texto. Foto: Anabela Abram

domingo, 3 de noviembre de 2024

En el deshabitado lugar adonde vuelves



PARA DESTRUIR A LA ENEMIGA

Mira a la que avanza desde el fondo del agua borrando el día con sus manos,

vaciando en piedra gris lo que tú destinabas a memoria de fuego,

cubriendo de cenizas las más bellas estampas prometidas por las dos caras de los sueños.

Lleva sobre su rostro la señal:

ese color de invierno deslumbrante que nace donde mueres,

esas sombras como de grandes alas que barren desde siempre todos los juramentos del amor.


Cada noche, a lo lejos, en esa lejanía donde el amante duerme con los ojos abiertos a otro mundo adonde nunca llegas,

ella cambia tu nombre por el ruido más triste de la arena;

tu voz, por un sollozo sepultado en el fondo de la canción que nadie ya recuerda;

tu amor, por una estéril ceremonia donde se inmola el crimen y el perdón.

Cada noche, en el deshabitado lugar adonde vuelves,

ella pone a secar la cifra de tu edad al bajar la marea,

viernes, 18 de octubre de 2024

Puntos de sutura

PUNTOS DE SUTURA


Dos veces me abrieron

y las dos, tras coser para cerrarme,

dijeron que el hilo se disolvería,

dijeron que mi cuerpo disolvería

el hilo. Pero mira que ahorrativa

me he vuelto, guardando todos los puntos de sutura

para futuros arreglos y reparaciones.

Cualquier mujer con mi sangre

guarda—es ahorrativa. Cuando le dan

una hoja de papel, mi hija

recorta el corazón que quiere

y guarda el resto para hacer estrellas,

copos de nieve, flores. Un par de veces

cortaron bebés de mi cuerpo,

pero el cuerpo permanece.

Mira, no se desperdicia nada.

Cuanto más cortan, más tengo.


Maggie Smith, (versión de Jonio González)


Foto: Anabela Abram




miércoles, 25 de septiembre de 2024

Espacios



El trastero


Cuando me mudaba de una casa a otra

había muchas cosas para las que no tenía espacio

¿Qué podía hacer?

Alquilé un trastero y lo llené.

Los años pasaron.

De vez en cuando iba allí y miraba,

sin que nada ocurriera, ni una sola

punzada en el corazón.

Cuantos más años cumplía, las cosas que me importaban eran cada vez menos, pero más importantes.

Así que un día rompí el candado

y llamé al basurero.

Se lo llevó todo.

Me sentí como el burrito al que

finalmente quitan la carga de encima

¡Cosas!

¡Haz un hermoso fuego!

¡Habrá más espacio en tu corazón para el amor,

para los árboles!

Para los pájaros que nada poseen- razón por la que pueden volar.


Mary Oliver, Felicity (2016)


Fotos: Anabela Abram

viernes, 13 de septiembre de 2024

Esta mañana como siempre

Cuarenta años


durante cuarenta años

las hojas de blanco papel han

pasado bajo mis manos y he intentado

mejorar su pacífico


vacío, al depositar

pequeños caireles pequeños tallos

de letras escritas

pequeñas llamas saltando


ni una página

fue menos que fascinante

discurso lleno de cadencia

sus pálidos nervios escondiéndose


en las curvas de las Qs

detrás de las marciales Hs

en los pies palmeados de las Ws

cuarenta años


y de nuevo, esta mañana como siempre

me detengo mientras el mundo vuelve

mojado y hermoso, estoy pensando

que el lenguaje


no es ni siquiera un río

ni siquiera un árbol ni siquiera un campo verde

ni siquiera una negra hormiga que viaja

enérgicamente modestamente


de día a día, de una

dorada página a otra.


Mary Oliver


Foto: Caro Di Nardo

viernes, 6 de septiembre de 2024

Silencio

 


Solamente el silencio nos da miedo.

En la voz siempre hay algo que nos salva.

Sin embargo, el silencio es lo infinito.

No se le ve la cara.


Emily Dickinson, Morí por la belleza.


Foto: Anabela Abram



sábado, 24 de agosto de 2024

Respirar


Lo que se mueve, lo que queda.

Lo que te fija, lo que se asienta.

Lo que te lleva.


Video: Anabela Abram

sábado, 17 de agosto de 2024

Escuchar




 ¿Puedes escucharlo?

Incluso el viento

arriba en el cielo

tiene por costumbre

sonar entre los pinos.


Poema de la escritora japonesa Kunai-kyō publicado en la antología Las 36 mujeres inmortales de la poesía japonesa. Ed. También el caracol, 2024.

Video: Anabela Abram

sábado, 10 de agosto de 2024

Amanece

Noviembre


Puedes venderme

lluvia, tierra, agua

o quizás

humo detrás de cada palabra

una tormenta.


 

Puedes venderme

nube, noche negra, viento

o un cielo azul o gris.


Puedes venderme viento que pasa

pero todo es nada.


Letra y música de Romina Pechin, compositora pampeana. Este tema forma parte del disco "Monte" del año 2015, producido por Nicolás Rainone.

Foto: Anabela Abram

sábado, 3 de agosto de 2024

Tierra


“Por primera vez en mi vida he cavado en el suelo. Cavé hondo con la pala en la tierra. La tierra gris y arenosa que entonces salía me resultaba extraña, incluso casi siniestra. Su misteriosa gravedad me causaba asombro. Al cavar topaba con muchas raíces que, sin embargo, yo no podía asignar a ninguna planta ni a ningún árbol de la cercanía. Ahí pues, ahí abajo había una VIDA misteriosa que hasta entonces yo desconocía."

viernes, 26 de julio de 2024

Me caso


La calle Florida

He hablado tanto de las calles canallas, con sus mansardas asomadas al sol y sus tiestos de geranios que riega casi siempre una muchachita vestida de percal, que hoy, día decorado de nubes, con un crepúsculo que antorchan letreros luminosos, maravilla de lo pálido verde, de lo pálido azul y amarillo, siento necesidad de hablar de la calle Florida.

De la calle Florida y de sus petimetres; de la calle donde siempre hay «un día convalesciente» de claridad, con sus vidrieras que retuercen de deseos el alma de las mujeres, y con sus mujeres que se llevan los ojos de los hombres que pasan en busca del amor inesperado.

Multitud de gente bien vestida. Los desdichados evitan esta calle; los miserables que albergan un proyecto, la eluden; los soñadores que llevan un mundo adentro, la esquivan; todos aquellos que necesitan de la calle para desparramar su angustia o para recogerla en un ovillo nervioso, no entran en esta, que es el escaparate vivo del lujo, de las mujeres que cuestan mucho dinero y de la vida que pasa vertiginosamente.

Roberto Arlt, Aguafuertes porteñas 1929


Foto: Anabela Abram

sábado, 20 de julio de 2024

Todo no

 

 ¿Qué diría?


¿Qué diría la gente, recortada y vacía,

Si en un día fortuito, por ultrafantasía,

Me tiñera el cabello de plateado y violeta,

Usara peplo griego, cambiara la peineta

Por cintillo de flores: miosotis o jazmines,

Cantara por las calles al compás de violines,

O dijera mis versos recorriendo las plazas,

Libertado mi gusto de vulgares mordazas?

¿Irían a mirarme cubriendo las aceras?

¿Me quemarían como quemaron hechiceras?

¿Campanas tocarían para llamar a misa?

En verdad que pensarlo me da un poco de risa.


Alfonsina Storni


Fotos: Anabela Abram, ventanas en conventillo de La Boca, Buenos Aires.